Describe tu semana normal
Elige el nivel que refleje tu trabajo, pasos y entrenamiento habituales. Tu día más activo puede exagerar el gasto y un nivel sedentario puede quedarse corto.
Estima un superávit calórico controlado, define proteínas, carbohidratos y grasas, y reparte el resultado entre tus comidas. Es un punto de partida práctico, no una promesa de crecimiento exacto.
Introduce tu actividad habitual, selecciona Ganar músculo y compara las calorías y macros estimadas con un objetivo que puedas seguir durante un volumen limpio.
Trata el objetivo como un experimento repetible: elige un punto de partida, entrena con constancia y compara la tendencia de dos semanas en vez de reaccionar ante una sola medición.
Elige el nivel que refleje tu trabajo, pasos y entrenamiento habituales. Tu día más activo puede exagerar el gasto y un nivel sedentario puede quedarse corto.
La opción estándar añade una cantidad moderada sobre el TDEE. Usa el ritmo lento si quieres limitar la grasa y reserva el alto para una fase que puedas controlar.
Mantén razonablemente constantes las porciones y el registro, revisa peso medio, rendimiento y recuperación durante unas dos semanas y ajusta solo si la dirección no coincide con tu objetivo.
Cada paso queda visible para que entiendas por qué cambia el objetivo. La fórmula propone una hipótesis y tu entrenamiento y tendencia real indican si conviene ajustar poco a poco.
La ecuación Mifflin–St Jeor usa sexo, edad, estatura y peso para estimar el metabolismo basal, o BMR. Es un modelo, no una medición directa.
El BMR se multiplica por un factor de actividad para estimar el gasto diario total, o TDEE. Selecciona el nivel de tu semana habitual.
Ganar músculo aplica un ajuste positivo al TDEE. Los ritmos lento, estándar y alto muestran el tamaño del aumento.
La proteína se estima con el peso, la grasa recibe un mínimo práctico y los carbohidratos usan las calorías restantes.
Compara el aumento medio, la fuerza, el hambre y la recuperación. Si hace falta, cambia las calorías de forma moderada.
El superávit aporta energía extra, pero el reparto de macros hace que el plan sea más fácil de entrenar y comer. No existe una proporción perfecta para todos.
La proteína aporta aminoácidos para reparar y desarrollar músculo. El cálculo empieza en 1,6 g/kg y ofrece 2,0 g/kg. Reparte la cantidad entre tus comidas.
Los carbohidratos reciben las calorías que quedan tras proteína y grasa. Pueden ayudar al rendimiento y la recuperación; elige fuentes que puedas repetir.
La grasa aporta energía y hace más llevadero el superávit. Aceite, frutos secos, semillas, huevos, aguacate, lácteos y pescado pueden encajar con porciones adecuadas.
El mejor volumen es el que puedes seguir el tiempo suficiente para aprender. Elige el ritmo según tu apetito, experiencia y tolerancia a ganar grasa.
Un superávit pequeño puede limitar la grasa innecesaria y funciona bien cuando ya comes de forma constante.
El ritmo estándar usa un ajuste moderado sobre el TDEE y es una opción intermedia clara para aportar energía al entrenamiento.
El ritmo alto aumenta más las calorías y exige vigilar cintura, comodidad y calidad del peso ganado.
El BMR usa Mifflin–St Jeor: 10 × peso en kg + 6,25 × estatura en cm − 5 × edad + 5 para hombres o −161 para mujeres. El TDEE multiplica el BMR por un factor de 1,20 a 1,90. Los ajustes de ganancia son +5%, +10% y +15%.
Después se asignan 1,6 o 2,0 g/kg de proteína, un mínimo práctico de grasa y el resto a carbohidratos. Un superávit controlado es más fácil de evaluar que un salto muy grande.
Las necesidades reales cambian con composición corporal, movimiento, entrenamiento, sueño, estrés, medicación y precisión del registro. Usa el resultado como inicio comprobable y consulta a un profesional si tienes una condición, eres menor o estás recuperándote de un trastorno alimentario. Además, revisa el perímetro de cintura, el rendimiento y el apetito. Un objetivo útil debe encajar con tu rutina, tus horarios y los alimentos que realmente puedes preparar; si una cifra te obliga a comer con malestar, reduce el ritmo y busca orientación individual.
Estima calorías y gramos diarios de proteína, carbohidratos y grasa para un ritmo de ganancia muscular, y los divide por comidas si lo deseas.
Introduce tus datos, elige Ganar músculo, selecciona el ritmo y calcula. Compara el resultado con tu entrenamiento y la tendencia de peso de dos semanas.
Los ritmos lento, estándar y alto aplican aproximadamente +5%, +10% y +15% sobre el TDEE estimado.
El cálculo empieza en 1,6 g/kg y ofrece 2,0 g/kg. Tu contexto de entrenamiento, alimentación y salud también importa.
Un superávit moderado facilita vigilar la fuerza y limitar grasa innecesaria; un número mayor no garantiza más músculo.
Agua, digestión, actividad y diferencias al registrar comida pueden ocultar la tendencia. Revisa promedios consistentes antes de cambiar el objetivo.
Sí, aunque una fórmula no capta todas las diferencias individuales. Usa el resultado como punto de partida y revisa tu contexto.
No. Es una estimación educativa basada en ecuaciones poblacionales y datos introducidos por ti.
Si el peso y la cintura suben muy rápido o el plan resulta incómodo, reduce el ritmo y observa otra media de dos semanas.
Esta calculadora de macros para ganar músculo facilita un primer cálculo: introduce tus datos, revisa el superávit, entrena con constancia y ajusta según la respuesta real. Un número mayor no siempre es un volumen mejor. Además, revisa el perímetro de cintura, el rendimiento y el apetito. Un objetivo útil debe encajar con tu rutina, tus horarios y los alimentos que realmente puedes preparar; si una cifra te obliga a comer con malestar, reduce el ritmo y busca orientación individual.